Cómo trabajamos

Tarot con inteligencia artificial, explicado

Antes de pedirte que confíes en una lectura, te contamos cómo se hace: quién te contesta, de dónde sale lo que te dice, qué no te puede prometer y cómo comprobamos si lo que dijo coincidió con lo que pasó. Cada afirmación de los apartados lleva anotado en qué parte del código se apoya, y una prueba avisa si ese texto desaparece.

Quién te contesta

  • En el chat de la casa te contesta una inteligencia artificial, y te lo dice desde el primer mensaje. Nunca se hace pasar por un vidente.
  • Una persona del equipo puede entrar en la conversación. Cuando alguien te escribe en persona, ese mensaje sale marcado como escrito en persona.
  • Los especialistas del directorio de la portada son profesionales. En su chat te contesta primero su asistente digital, una inteligencia artificial que te lo dice, y el especialista puede escribirte en persona.
  • Cada perfil del directorio de la portada dice de dónde son sus fotos: si las proporcionó el especialista o si son provisionales y están hechas con IA. Los que todavía no tienen las suyas se marcan como perfil de demostración.
  • Los videntes de «Videntes en línea» son personas, cada una con su cuenta. Cuando una no puede atender, te contesta su IA: lleva la marca «Asistido con IA», firma como la IA de ese vidente y, si se lo preguntas, te dice que es una IA. La consulta con su IA se paga igual que con el vidente: por minutos y al mismo precio por minuto. Ver los videntes.

Una inclinación, no una predicción

  • Cuando la lectura toma postura, lo dice como una inclinación y con su grado —«se inclina», «apunta» o «probable»— y, si puede, con su plazo: «en dos semanas», «antes de fin de mes».
  • Lo que no debe decirte es «va a pasar» a secas. Una balanza revisa cada respuesta: el hecho futuro dicho sin marco le resta puntos y, si es sobre otra persona («él va a volver»), esa respuesta se descarta y se busca otra. Es una revisión automática: hace estas frases mucho más raras, no imposibles.
  • Interpretar unas cartas no demuestra que se vean hechos de tu vida que no contaste, ni el futuro. Por eso aquí nadie dice «acerté»: lo que se dijo se compara después con lo que tú cuentes.

De dónde sale lo que te dice

  • De las cartas que salieron en tu mesa. Cada una de las 78 cartas del tarot tiene su saber escrito por la casa, al derecho y al revés, y su cara en el amor y en el trabajo. La escuela es el tarot Rider-Waite: la lámina de Pamela Colman Smith y el sentido que le da A. E. Waite en «The Pictorial Key to the Tarot» (1910), con la parte y la sección de donde sale cada carta. El significado de cada carta.
  • De lo que tú contaste. Lo tuyo se nombra como tuyo («me contaste que…»), y la palabra «veo» se reserva para lo que sale en las cartas.
  • Y de cálculos: tu carta natal se calcula con efemérides propias, con tu fecha, tu hora y tu ciudad. Contrastadas con una implementación independiente en dos siglos, el peor error es de 20,75 segundos de arco. Calcular mi carta astral.
  • No inventa lo que no dijiste. Una rúbrica revisa cada respuesta y le resta puntos cuando dice que «ve» algo que tú ya habías contado sin una carta delante (videncia prestada), cuando te atribuye rasgos de tu generación que tú no trajiste (época prestada) o cuando usa frases que le valdrían a cualquiera (el efecto Barnum).
  • Una carta no comprueba que algo pasó. La carta del pasado se lee como pregunta o como tema que tú puedes reconocer, nunca como un hecho: no te dirá que viviste un abuso, un trauma, un aborto o un secreto de familia que tú no contaste. Si una respuesta lo afirma, no se envía; se corrige o sale otra.
  • Cada carta se lee con su sentido y en su posición. Si la lectura le da a una carta el sentido contrario al de su ficha, o lee la carta del pasado como si fuera del futuro, se marca y se pide reescribirla.
  • Al destapar la primera carta, el chat te deja un enlace, «¿En qué se basó esto?», que enseña de dónde salió cada pieza de tu lectura, sin nada de venta: cada una de tus cartas con el significado de su ficha y de dónde sale. También está en cada consulta de tu cuenta.

Cómo medimos si coincide

  • Cuando la lectura se inclina hacia algo, se guarda lo que dijo, con su grado y hasta cuándo vale, antes de que se sepa cómo termina.
  • Cuando el plazo pasa, te pregunta una sola vez cómo quedó, con tres respuestas: coincidió, fue distinto o todavía no se sabe.
  • Con tus respuestas se calcula la puntuación de Brier: 0 es perfecta y 0,25 es lo que daría tirar una moneda. Solo se publica cuando hay 30 casos con respuesta o más; con menos, la cifra sería ruido.
  • De cada respuesta se guarda con qué versión del saber de las cartas y de las reglas se hizo y con qué modelo, para poder revisarla después. Ese registro se borra con tu cuenta y, en todo caso, a los 90 días.

La cuenta de hoy. Todavía no hay 30 casos con respuesta, así que no publicamos ninguna cifra.

Límites y cuidado

  • Una consulta no sustituye a un médico, a un psicólogo, a un abogado ni a un asesor financiero.
  • En salud no hay sí ni no: una pregunta por la salud de alguien no se tira a «sí o no», se lee como orientación.
  • Si nos cuentas que acabas de perder a alguien, algo que suena a desesperanza o que no tienes con qué pagar, la consulta sigue para acompañarte, pero en ese momento no se te ofrece nada de pago. Si hay riesgo para tu vida, la lectura se detiene.
  • Decirte que tienes una maldición, una brujería o «un trabajo hecho» que tú no trajiste y, al lado, ofrecerte una limpia o una protección es una falta. La rúbrica que revisa cada respuesta la castiga a fondo y, si aun así sale, la deja marcada para revisarla.
  • Tú decides, no la tirada. La lectura te dice lo que ve y te devuelve la decisión, en vez de darte órdenes.
  • Los trabajos espirituales no garantizan resultados específicos. Garantizamos realizar el trabajo, documentarlo con evidencias y acompañarte en el seguimiento. Y no hacemos trabajos destinados a causar daño físico a terceros.
  • Si en la consulta hace falta, se te nombra una línea de escucha y la conversación no te suelta. Si hay riesgo para tu vida, se te pide llamar a los servicios de emergencia de tu país.

Si estás en peligro ahora mismo, no esperes a la consulta: llama a los servicios de emergencia de tu país.

Quién revisa y firma

  • El saber de cada carta es síntesis escrita por la casa. Cada carta dice si un tarotista la revisó, quién y cuándo, y todo se publica en abierto. Los datos abiertos de las cartas.

Las firmas de hoy. Hoy 0 de 78: ninguna carta del tarot lleva todavía la firma de un tarotista. Los datos de cada carta lo dirán, con quién la revisó y cuándo, cuando la revisión se haga.

Aviso, precios y reembolsos

  • Antes de cualquier cobro ves el servicio, lo que incluye y su precio, y solo se cobra con tu confirmación. Los precios están en cada servicio y en cada ficha de vidente, no aquí.
  • Con un vidente en persona, el reloj solo corre cuando está contigo. Con su IA, que siempre está, corre mientras tú sigas en la consulta y la conversación siga viva. Los minutos que no uses vuelven a tu monedero.
  • El servicio es para mayores de 18 años.

Para leer con calma